Alabado
sea Allah.
Respuesta:
Primero: Apreciamos la perspicacia de nuestros hermanos de buscar y seguir
la evidencia proveniente del Corán, pero no necesariamente debe haber
evidencia específica del Corán para cada caso. Más bien, la evidencia de
muchas de las normas puede ser hallada en la Sunnah auténtica del Profeta
(Paz y bendiciones de Allah sean con él), no en el Corán. El musulmán debe
seguir la evidencia de ambos, del Corán y de los hadices. Allah dijo
(Interpretación del significado):
“¡Oh, vosotros que creéis! Obedezcan a Allah y obedezcan al
Mensajero (Muhámmed), y a aquellos de entre ustedes que tengan autoridad. Si
difieren en algo entre ustedes, remítanlo a Allah y su Mensajero, si es que
creéis en Allah y en el Último Día. Esto es lo más apropiado para llegar a
un acuerdo”.
(an-Nisa’ 4:59)
Allah nos ha ordenado obedecerle y obedecer a Su Mensajero (Paz y
bendiciones de Allah sean con él), y Él nos ha ordenado remitir los asuntos
en disputa a Su Libro y a la Sunnah de su Mensajero (Paz y bendiciones de
Allah sean con él).
Allah dice (interpretación del significado):
“Y lo que fuera que el Mensajero les dé, tómenlo; y lo que
sea que el Mensajero les prohíba, absténganse. Y teman a Allah;
verdaderamente, Allah es severo en su castigo”.
(Al-Háshr 59:7)
Ibn Mayah (12) narró de al-Miqdám ibn Ma’di Yaktrib que el Mensajero de
Allah (Paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Pronto vendrá un
tiempo en que un hombre se recostará sobre su almohada, y cuando uno de mis
hadices le sea narrado, él dirá: “El Libro de Allah es suficiente entre tú y
nosotros. Lo que sea que se haya permitido lo tomaremos como permisible, y
lo que sea que haya sido establecido como prohibido, lo tomaremos como
prohibido”. Verdaderamente, lo que fuera que el Mensajero de Allah (Paz y
bendiciones de Allah sean con él) haya prohibido es como lo que Allah ha
prohibido”.
Clasificado como Sahih por al-Albaní en Sahih al-Jami’, 8186.
Segundo:
La evidencia del Corán y la Sunnah indica que no es permitido para una
mujer asumir posiciones de autoridad pública, tales como el Califato,
Ministro de Estado (visir) o juez (Qadí), etc.
1 – Evidencia del Corán:
Allah dijo (interpretación del significado):
“hombres están a cargo de las mujeres debido a la elección
que Alá ha hecho, por lo que deben mantenerlas con sus bienes.”.
(an-Nisa 4:34)
Al-Qurtubí dijo:
“Estas palabras significan que ellos gastan en ellas y en protegerlas, y
también que ellos son los regidores y gobernadores, y aquellos quienes van a
las campañas militares, y ninguno de estos son roles para las mujeres”.
Tafsír al-Qurtubí, 5/168.
Ibn Kazir dijo: “Esto significa que el hombre está a cargo de la mujer; él
es su líder, el guía, quien la orienta si ella se extravía. “debido a la
elección que Alá ha hecho” significa que el hombre tiene la preeminencia
sobre la mujer, y que es más capaz que la mujer para desempeñar autoridad.
Desde que la profecía fue dada sólo a los hombres, así como el rol de
Califa, porque el Profeta (Paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Ninguna gente prosperará si designa a una mujer para encargarse de ellos”.
Tafsir Ibn Kazir, 1/492.
2 – Evidencia de la Sunnah:
Fue narrado que Abu Bakr (que Allah esté complacido de él) dijo: “Cuando el
Mensajero de Allah (Paz y bendiciones de Allah sean con él) oyó que la gente
de Persia designó a la hija de Cosroés como su reina, él dijo: “Ningún
pueblo prosperará alguna vez si designan a una mujer para encargarse de
ellos”.
Narrado por al-Bujari, 4163.
Ash-Shawkani dijo en Náyl al-Awtar, 8/305:
“Esto indica que una mujer no está cualificada para gobernar, y que no es
lícito para la gente designarlas como gobernantes, porque deben evitar
cualquier cosa que pueda evitar su prosperidad”.
Al-Mawirdi dijo, en el contexto de sus discusiones sobre el visirato:
“No es permisible para una mujer cumplir este rol, porque el Profeta (Paz y
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Ningún pueblo prosperará si delegan
sus asuntos de gobierno en una mujer”. Y porque estas posiciones requieren
autoridad y resolución, de lo cual las mujeres pueden carecer, y requiere
aparecer en público para manejar los asuntos directamente, lo cuál es
prohibido para las mujeres”.
Al-Ahkam as-Sultaníyah, p. 46.
Ibn Hazm (que Allah tenga misericordia de él) dijo, en el contexto de sus
discusiones sobre el rol del Califa:
“No hay desacuerdos, esto no es permisible para una mujer (ser Califa)”.
Al-Fásl fil-Milal wan-Nihal, 4/129.
En al-Mawsu’ah al-Fiqhíyah (21/270) dice:
Los Fuqaha están de acuerdo que una de las condiciones para desempeñar el
rol de Califa es que debe ser un hombre. El liderazgo de una mujer no es
válido, porque el Profeta (Paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Ningún pueblo prosperará si designan a una mujer para que se encargue de
ellos”. Esto es también porque deberá ser capaz de reunirse con los hombres,
para dedicarle tiempo a solas para tratar los asuntos del estado, y porque
esta responsabilidad implica tratar con asuntos de gran seriedad. Tal
responsabilidad es el rol de un hombre”.
Al Sháij ‘Abdel ‘Aziz ‘Abd-Allah ibn Baaz (que Allah tenga misericordia de
él) le fue hecha la siguiente pregunta:
¿Cuál es el punto de vista islámico sobre que una mujer sea nominada como
candidata para el cargo de Primer Ministro de Estado, o de Gobierno, o de un
ministerio público?
Él respondió: “No es permisible designar o elegir una mujer como jefa de
estado. Esto es señalado en el Corán, en la Sunnah, y por el consenso de los
sabios. En el Corán, Allah dice (interpretación del significado):
“hombres están a cargo de las mujeres debido a la elección
que Alá ha hecho, por lo que deben mantenerlas con sus bienes.”.
(An-Nisa 4:34)
El fallo contenido en el versículo es general e incluye a las posiciones de
liderazgo de los hombres en su familia, y más aún se aplican a los cargos de
liderazgo público. Este fallo es apoyado por la razón dada en el versículo
mismo lo que es indispensable para dichos cargos de liderazgo.
En la sunnah, el Profeta (Paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Ningún pueblo prosperará si designan a una mujer para dirigirlos”. Narrado
por Al-Bujari.
Indudablemente este hadiz indica que es prohibido para una mujer asumir
posiciones de liderazgo público, o convertirse en gobernadora de una
provincia o ciudad, porque todo eso entra dentro del significado general del
hadiz, y el Profeta (Paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo que
aquellos que designan a una mujer para liderarlos nunca prosperarán. Y
prosperar es todo aquello por lo que se designa a un líder en cualquier
asunto.
La ummah unánimemente acordó en términos prácticos durante el tiempo de Los
Califas Rectos y los imames de las primeras tres generaciones, de las cuales
el Profeta (Paz y bendiciones de Allah sean con él) testificó que fueron las
mejores generaciones, que las mujeres no debían ser designadas como
gobernantes o jueces. Hubo mujeres quienes fueron brillantes en el
conocimiento religioso, a quienes los sabios recurrieron en asuntos
concernientes al conocimiento del Corán, hadices y normas religiosas, pero
ninguna de estas mujeres aspiró a posiciones de liderazgo público durante
ese tiempo o ninguna otra posición de esa naturaleza. Tales
responsabilidades legales no pueden recaer sobre los hombros de las mujeres,
porque esto implica viajar por las provincias y mezclarse con los miembros
de la comunidad, conducir el ejército en caso de guerra, negociar con el
enemigo, aceptar juramentos de fidelidad de hombres y mujeres en tiempos de
paz y de guerra, etc. Nada de esto es apropiado para una mujer, y tal cosa
sería contra las normas de la shari’ah que están establecidas para proteger
a las mujeres y mantenerlas seguras.
Hablando racionalmente, no se le deben otorgar cargos de gobierno público,
porque lo que se requiere de alguien que es elegido para tal posición es que
sea alguien de gran determinación, inteligencia, fuerza de voluntad y buenas
habilidades de administración. Estas características no son propias de las
mujeres porque ellas han sido creadas con una naturaleza que da prioridad a
la emotividad sobre la razón, por lo que elegirlas para tales posiciones no
es en el mejor interés de la comunidad en su conjunto.
Y Allah es la fuente de toda fuerza. Que Allah bendiga al Profeta Muhámmed,
a su familia y a sus compañeros.
Mayal-lát al-Muytama’, N. 890.
Y Allah sabe más.